
Cuidado del casco en caballos mayores:
cómo mantener cascos fuertes con la edad
A medida que los caballos envejecen, su organismo experimenta cambios que también afectan a la salud de los cascos. Aunque este aspecto suele pasar desapercibido, unos cascos bien cuidados son esenciales para mantener la movilidad, prevenir lesiones y garantizar una buena calidad de vida durante la etapa senior.
Con algunos cuidados específicos y revisiones periódicas, es posible conservar unos cascos fuertes y funcionales durante muchos años.
¿Cómo cambian los cascos con la edad?
El envejecimiento ralentiza el crecimiento natural del casco, por lo que el desgaste puede llegar a ser mayor que la capacidad de regeneración. Como consecuencia, es más frecuente que aparezcan grietas, pequeñas fisuras o zonas debilitadas que tardan más tiempo en recuperarse.
Además, la pared del casco suele perder elasticidad y retener menos humedad, lo que favorece que se vuelva más seca y quebradiza, especialmente en caballos que pasan muchas horas estabulados o viven en ambientes secos.
Otro aspecto importante es que la postura y la forma de moverse también cambian con los años. Problemas articulares, pérdida de masa muscular o molestias crónicas pueden modificar el reparto del peso, provocando un desgaste irregular del casco y aumentando el riesgo de dolor.
A esto se suma que muchos caballos senior reducen su nivel de actividad. Al moverse menos, disminuye la circulación en las extremidades y el casco recibe menos estímulo para crecer y mantenerse en buenas condiciones.
Señales que no debes pasar por alto
Revisar los cascos con frecuencia permite detectar pequeños problemas antes de que se conviertan en lesiones importantes.
Conviene prestar atención a la aparición de grietas profundas, cascos excesivamente quebradizos, crecimiento irregular, cambios en la forma de apoyar el pie o sensibilidad al limpiarlos. También es recomendable vigilar si aparece mal olor en la ranilla o un aumento de temperatura en el casco, ya que pueden ser signos de infección o inflamación.
En los caballos mayores, actuar a tiempo es especialmente importante, ya que su capacidad de recuperación suele ser menor que la de un caballo joven.
Adaptar el herrado a cada caballo
No todos los caballos senior necesitan herraduras, pero sí requieren un seguimiento más personalizado.
Las revisiones periódicas permiten mantener el equilibrio del casco y corregir pequeñas alteraciones antes de que provoquen dolor o problemas de movilidad. Cuando existe desgaste excesivo, cascos muy finos o determinadas patologías, el herrador puede recomendar herraduras específicas que distribuyan mejor el peso y ofrezcan mayor soporte.
En algunos casos, especialmente cuando hay laminitis, artritis o cojeras crónicas, el herrado terapéutico puede ayudar a reducir la presión sobre las zonas sensibles y mejorar el confort del caballo.
Sea cual sea la opción elegida, el objetivo siempre es el mismo: mantener un casco equilibrado que favorezca una pisada estable y reduzca el estrés sobre tendones y articulaciones.
Cuidados diarios para mantener unos cascos sanos
Además del trabajo del herrador, los cuidados diarios son fundamentales para conservar la salud del casco en un caballo mayor.
La limpieza debe formar parte de la rutina. Retirar barro, piedras y restos de suciedad ayuda a prevenir infecciones y permite detectar a tiempo pequeñas grietas, heridas o cambios en la ranilla.
También es importante mantener un nivel adecuado de humedad. Un casco demasiado seco tiende a agrietarse, mientras que el exceso de humedad favorece problemas como la podredumbre de la ranilla. Lo ideal es adaptar los cuidados al clima y a las condiciones en las que vive el caballo.
Siempre que sea posible, conviene evitar que el caballo permanezca durante largos periodos sobre superficies muy duras o abrasivas. Disponer de zonas de descanso con un suelo más blando reduce el desgaste y mejora su comodidad.
El ejercicio moderado también desempeña un papel importante. Aunque un caballo senior ya no tenga la misma actividad que en su juventud, el movimiento diario favorece la circulación, ayuda a mantener la musculatura y contribuye al buen estado del casco.
La alimentación también influye en la salud del casco
La calidad del casco depende, en gran medida, de una nutrición equilibrada. Con la edad, algunos caballos absorben los nutrientes con menor eficacia, por lo que conviene revisar su alimentación para asegurarse de que cubre todas sus necesidades.
Las proteínas de alta calidad y aminoácidos como la metionina y la lisina son fundamentales para la formación de queratina, el principal componente del casco. Del mismo modo, minerales como el zinc y el cobre participan en el crecimiento y la reparación de la pared del casco.
Una dieta rica en fibra y adaptada al nivel de actividad ayuda a mantener un metabolismo estable y a prevenir problemas que pueden repercutir en la salud del casco, como el sobrepeso o determinadas alteraciones metabólicas.
Los ácidos grasos omega-3 también pueden aportar beneficios, ya que favorecen la salud de los tejidos y contribuyen a controlar los procesos inflamatorios, algo especialmente interesante en caballos de edad avanzada.
Por supuesto, no debemos olvidar la hidratación. Un caballo que bebe suficiente agua mantiene tejidos más sanos y un casco con mayor elasticidad y resistencia.
¿Cuándo puede ser útil un suplemento?
Si la alimentación está bien equilibrada, en muchos casos será suficiente para mantener unos cascos saludables. Sin embargo, algunos caballos mayores pueden necesitar un apoyo nutricional adicional debido a problemas digestivos, menor absorción de nutrientes o una calidad del casco inferior a la deseada.
En estas situaciones, el veterinario puede recomendar suplementos que aporten ingredientes como biotina, metionina, lisina, zinc, cobre u omega-3, nutrientes relacionados con el crecimiento y la resistencia del casco.
Eso sí, la suplementación nunca debe sustituir una dieta equilibrada ni utilizarse sin criterio profesional. Cada caballo tiene necesidades diferentes y un exceso de determinados nutrientes también puede resultar contraproducente.
Para descubrir cómo ayudar a fortalecer los cascos de tu caballo, conoce nuestro suplemento CORONA® HOOF Advanced. haz clic aquí.
Caso real: recuperación en tan solo 2 meses
Potro CDE de 4 años que presenta una grieta en el casco tras galopar en libertad. Inicialmente, el herrador junto con el veterinario rebaja la zona de apoyo en la zona del corte y le hacen 2 ventajes con escayola, cada uno de 10 días.
Cuando parece que la grieta comienza a regenerarse, le colocan la herradura e inician una administración diaria de CORONA® HOOF Advanced. Tras 2 meses y 10 días aproximadamente, se observa una regeneración casi completa del casco.
¿Quieres conocer la importancia del cuidado de los cascos de tu caballo? ¡Descubre más en nuestros artículos! Haz clic en cada uno para obtener información detallada
- La Influencia de las Condiciones Meteorológicas en la Salud del Casco
- La importancia del movimiento
- Por qué mi caballo cojea sin parecer herido
- Herrado vs descalzo
- Cuidado del casco en caballos mayores
- Cómo prevenir y tratar la podredumbre de ranilla
Si te interesa reforzar los cascos de tu caballo desde la nutrición, conoce CORONA® HOOF Advanced. Clic aquí para más información.
Cuidado del casco en caballos mayores:
cómo mantener cascos fuertes con la edad
A medida que los caballos envejecen, su organismo experimenta cambios que también afectan a la salud de los cascos. Aunque este aspecto suele pasar desapercibido, unos cascos bien cuidados son esenciales para mantener la movilidad, prevenir lesiones y garantizar una buena calidad de vida durante la etapa senior.
Con algunos cuidados específicos y revisiones periódicas, es posible conservar unos cascos fuertes y funcionales durante muchos años.
¿Cómo cambian los cascos con la edad?
El envejecimiento ralentiza el crecimiento natural del casco, por lo que el desgaste puede llegar a ser mayor que la capacidad de regeneración. Como consecuencia, es más frecuente que aparezcan grietas, pequeñas fisuras o zonas debilitadas que tardan más tiempo en recuperarse.
Además, la pared del casco suele perder elasticidad y retener menos humedad, lo que favorece que se vuelva más seca y quebradiza, especialmente en caballos que pasan muchas horas estabulados o viven en ambientes secos.
Otro aspecto importante es que la postura y la forma de moverse también cambian con los años. Problemas articulares, pérdida de masa muscular o molestias crónicas pueden modificar el reparto del peso, provocando un desgaste irregular del casco y aumentando el riesgo de dolor.
A esto se suma que muchos caballos senior reducen su nivel de actividad. Al moverse menos, disminuye la circulación en las extremidades y el casco recibe menos estímulo para crecer y mantenerse en buenas condiciones.
Señales que no debes pasar por alto
Revisar los cascos con frecuencia permite detectar pequeños problemas antes de que se conviertan en lesiones importantes.
Conviene prestar atención a la aparición de grietas profundas, cascos excesivamente quebradizos, crecimiento irregular, cambios en la forma de apoyar el pie o sensibilidad al limpiarlos. También es recomendable vigilar si aparece mal olor en la ranilla o un aumento de temperatura en el casco, ya que pueden ser signos de infección o inflamación.
En los caballos mayores, actuar a tiempo es especialmente importante, ya que su capacidad de recuperación suele ser menor que la de un caballo joven.
Adaptar el herrado a cada caballo
No todos los caballos senior necesitan herraduras, pero sí requieren un seguimiento más personalizado.
Las revisiones periódicas permiten mantener el equilibrio del casco y corregir pequeñas alteraciones antes de que provoquen dolor o problemas de movilidad. Cuando existe desgaste excesivo, cascos muy finos o determinadas patologías, el herrador puede recomendar herraduras específicas que distribuyan mejor el peso y ofrezcan mayor soporte.
En algunos casos, especialmente cuando hay laminitis, artritis o cojeras crónicas, el herrado terapéutico puede ayudar a reducir la presión sobre las zonas sensibles y mejorar el confort del caballo.
Sea cual sea la opción elegida, el objetivo siempre es el mismo: mantener un casco equilibrado que favorezca una pisada estable y reduzca el estrés sobre tendones y articulaciones.
Cuidados diarios para mantener unos cascos sanos
Además del trabajo del herrador, los cuidados diarios son fundamentales para conservar la salud del casco en un caballo mayor.
La limpieza debe formar parte de la rutina. Retirar barro, piedras y restos de suciedad ayuda a prevenir infecciones y permite detectar a tiempo pequeñas grietas, heridas o cambios en la ranilla.
También es importante mantener un nivel adecuado de humedad. Un casco demasiado seco tiende a agrietarse, mientras que el exceso de humedad favorece problemas como la podredumbre de la ranilla. Lo ideal es adaptar los cuidados al clima y a las condiciones en las que vive el caballo.
Siempre que sea posible, conviene evitar que el caballo permanezca durante largos periodos sobre superficies muy duras o abrasivas. Disponer de zonas de descanso con un suelo más blando reduce el desgaste y mejora su comodidad.
El ejercicio moderado también desempeña un papel importante. Aunque un caballo senior ya no tenga la misma actividad que en su juventud, el movimiento diario favorece la circulación, ayuda a mantener la musculatura y contribuye al buen estado del casco.
La alimentación también influye en la salud del casco
La calidad del casco depende, en gran medida, de una nutrición equilibrada. Con la edad, algunos caballos absorben los nutrientes con menor eficacia, por lo que conviene revisar su alimentación para asegurarse de que cubre todas sus necesidades.
Las proteínas de alta calidad y aminoácidos como la metionina y la lisina son fundamentales para la formación de queratina, el principal componente del casco. Del mismo modo, minerales como el zinc y el cobre participan en el crecimiento y la reparación de la pared del casco.
Una dieta rica en fibra y adaptada al nivel de actividad ayuda a mantener un metabolismo estable y a prevenir problemas que pueden repercutir en la salud del casco, como el sobrepeso o determinadas alteraciones metabólicas.
Los ácidos grasos omega-3 también pueden aportar beneficios, ya que favorecen la salud de los tejidos y contribuyen a controlar los procesos inflamatorios, algo especialmente interesante en caballos de edad avanzada.
Por supuesto, no debemos olvidar la hidratación. Un caballo que bebe suficiente agua mantiene tejidos más sanos y un casco con mayor elasticidad y resistencia.
¿Cuándo puede ser útil un suplemento?
Si la alimentación está bien equilibrada, en muchos casos será suficiente para mantener unos cascos saludables. Sin embargo, algunos caballos mayores pueden necesitar un apoyo nutricional adicional debido a problemas digestivos, menor absorción de nutrientes o una calidad del casco inferior a la deseada.
En estas situaciones, el veterinario puede recomendar suplementos que aporten ingredientes como biotina, metionina, lisina, zinc, cobre u omega-3, nutrientes relacionados con el crecimiento y la resistencia del casco.
Eso sí, la suplementación nunca debe sustituir una dieta equilibrada ni utilizarse sin criterio profesional. Cada caballo tiene necesidades diferentes y un exceso de determinados nutrientes también puede resultar contraproducente.
Para descubrir cómo ayudar a fortalecer los cascos de tu caballo, conoce nuestro suplemento CORONA® HOOF Advanced. haz clic aquí.
Caso real: recuperación en tan solo 2 meses
Potro CDE de 4 años que presenta una grieta en el casco tras galopar en libertad. Inicialmente, el herrador junto con el veterinario rebaja la zona de apoyo en la zona del corte y le hacen 2 ventajes con escayola, cada uno de 10 días.
Cuando parece que la grieta comienza a regenerarse, le colocan la herradura e inician una administración diaria de CORONA® HOOF Advanced. Tras 2 meses y 10 días aproximadamente, se observa una regeneración casi completa del casco.
¿Quieres conocer la importancia del cuidado de los cascos de tu caballo? ¡Descubre más en nuestros artículos! Haz clic en cada uno para obtener información detallada
- La Influencia de las Condiciones Meteorológicas en la Salud del Casco
- La importancia del movimiento
- Por qué mi caballo cojea sin parecer herido
- Herrado vs descalzo
- Cuidado del casco en caballos mayores
- Cómo prevenir y tratar la podredumbre de ranilla

